La solidaridad peruana con Costa Rica en la guerra contra William Walker y sus filibusteros esclavistas, es recuperada por la diplomática e historiadora Rosa Garibaldi en su obra La política exterior del Perú en la era de Ramón Castilla: defensa hemisférica y defensa de la jurisdicción nacional (Lima 2003).
La Dra. Garibaldi visita San José con el propósito de presentar su libro, en el marco del Sesquicentenario de la Campaña Nacional.
El presidente Castilla recibió en Lima al enviado del presidente Juan Rafael Mora, lográndose un empréstito de cien mil pesos cuando el tesoro costarricense estaba casi vacío por los gastos bélicos. Ese episodio es conocido por el estudio que publicó don Cleto González Víquez en 1914.
El mérito de la Dra. Garibaldi es dar nueva vida a otras facetas diplomáticas y políticas del generoso apoyo peruano. En primer lugar, el Tratado Continental de 1856 negociado en Santiago por los gobiernos de Chile, Perú y Ecuador, que luego fue suscrito y ratificado por Costa Rica. Aquella iniciativa peruana, escribió el chileno Benjamín Vicuña Mackenna en sus Estudios históricos (1862) se realizó “a consecuencia de las invasiones filibusteras de Walker en Centro América”.
También rescata la acción del diplomático Juan Ignacio de Osma en Washington, entendido con el representante costarricense don Luis Molina. Allá promovieron en 1856 la suscripción de un Tratado Continental, que no llegó a ser aprobado, en parte, por la presión política de Estados Unidos sobre los gobiernos latinoamericanos. Ambos tratados tendían a hermanar las naciones de Hispanoamérica para la defensa de su soberanía política e integridad territorial.
De Osma protestó a nombre del presidente Castilla cuando Washington reconoció al enviado nicaragüense del entonces “presidente” Walker.
El presidente Castilla despachó a Centroamérica una misión encabezada por su ministro de Justicia, Pedro Gálvez. En 1857 suscribió en San José un tratado por el cual el Perú se asociaba por partes iguales con Costa Rica en el proyecto de abrir un canal interoceánico.
El marino peruano Antonio Valle Riestra capitaneó el bergantín Once de Abril que libró en 1857 una batalla naval contra las fuerzas de Walker frente a San Juan del Sur.
Estos y otros jalones de solidaridad con la heroica Costa Rica de hace siglo y medio, se reavivan en el libro de la Dra. Garibaldi. Ojalá esta investigación tenga pronto una edición costarricense, al menos las 50 páginas del capítulo sobre el Tratado Continental de 1856.
Es un acierto de la Embajada del Perú reivindicar la diplomacia del presidente Castilla y del presidente Mora en aquel trance decisivo para la independencia hispanoamericana.
(Publicado en La Nación, 03.11.05)